Como quien busca huellas en el agua
y abre su rostro opaco en la corriente
y en espumas se pierde y se derrama.

Así te busco, madre, por el tiempo
desvanecido en la primera infancia.

¿Dónde estabas
cuando apagó la noche su silencio
y abrió sus pétalos el agua?

¿Dónde
cuando en la sombra original nacía
el ciego resplandor de la palabra?

¯


La noche tiene dos playas de oro,
dos arenales húmedos y tersos.

La ribera que nace
al despuntar la noche y sus espejos,
flautas delgadas tiene, suaves liras,
arpas finas en ondas de silencio.

La ribera que nace
más allá de los móviles espejos,
tiene voces de niños y de pájaros,
una llovida rosa bajo el cielo.

(sigue)



Per ulteriori informazioni:

004191 6051042
004191 605 1687
aaviles@ticino.com